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Sitio Tribunal de la Inquisición

Posted in Tribunal de la Inquisición by lfvazquez on marzo 22, 2010

palacio Tribunal Inquisición

Posted in Tribunal de la Inquisición by lfvazquez on marzo 22, 2010


Caseron / palacio del Tribunal de la Inquisición
Calle Torija, 14

Fue construido por el arquitecto Ventura Rodríguez en 1782 como sede del Consejo Supremo de la Inquisición, si bien fue completado por Mateo Guill en 1796. Se trataba del típico caserón del siglo XVIII sobre cuya entrada se podía leer el terrible lema inquisitorial «Exurge Domine et judica causam tuam» -Levántate Dios y juzga tu causa-.

Y es que aqui estuvo el Consejo Supremo del Santo Oficio desde 1780 hasta su desaparición en 1820. Antes de ello, el mismo tribunal se hallaba muy cerca, en la calle Isabel la Católica, 4.

Fin de la Inquisición. La Inquisición fue suprimida en 1808 por José Bonaparte, y en 1813 por las cortes de Cádiz. En 1814 fue restablecida, pero el arruinado y desacreditado tribunal sólo prolongó una existencia fantasmal hasta su definitiva desaparición, decretada por el régimen liberal en 1820.

Abolida dicha institución, se convirtió la sede del Ministerio de Fomento, cuyas dependencias albergó hasta que en 1849 pasaron al antiguo convento de la Trinidad en la calle Atocha y que había sido desamortizado en 1836.

Posteriormente pasó a albergar un hotel inglés y una imprenta hasta que en 1897 se convirtió en el convento de las Reparadoras, institución que continúa albergando actualmente.

http://www.madridhistorico.com/seccion7_enciclopedia/index_enciclopedia.php?id=P&idinformacion=799&pag=6

Escudo de la Inquisición

Posted in Tribunal de la Inquisición by lfvazquez on marzo 22, 2010


Escudo de la Inquisición. A ambos lados de la cruz, la espada simboliza el trato a los herejes y la rama de olivo la reconciliación con los arrepentidos. Rodea el escudo la leyenda «EXURGE DOMINE ET JUDICA CAUSAM TUAM», que en latín significa Álzate, oh Dios, a defender tu causa.

Un Tribunal de la Inquisición

Posted in Tribunal de la Inquisición by lfvazquez on marzo 22, 2010

El Auto de Fe

Posted in Tribunal de la Inquisición by lfvazquez on marzo 21, 2010


El Auto de fe
El reo podía ser absuelto -caso no frecuente- o condenado, lo que le situaba ante el auto de fe. Las penas eran múltiples: destierro, azotes, cárcel, confiscación de bienes, galeras, uso del sambenito o traje penitencial, etc. La discrecionalidad del tribunal era notable, y junto a estas penas normales aparecen a veces otras menos comunes; así a un tal Lucas Morales, condenado por blasfemia en Toledo en 1685, se le prohibió practicar el juego para evitarle una ocasión próxima de incurrir en el mismo delito. La reconciliación del reo era compatible con la imposición de uno de esos castigos.
El auto de fe suponía la eclosión pública de una Inquisición espectacularmente secreta. Conforme los autos fueron adquiriendo publicidad y formalidades, la liquidación del proceso se convirtió en una fiesta dramática donde la religiosidad, el fanatismo, la curiosidad y la compasión se dieron cita en un pueblo agitado por tales acontecimientos. Mientras se efectuaban los preparativos, familiares y notarios de la Inquisición recorrían procesionalmente la ciudad anunciando el auto de fe «para gloria y honor de Dios y exaltación de nuestra santa fe católica».
La pena máxima era la ejecución en la hoguera, que llevaban a cabo las autoridades seculares a instancias de la Inquisición. El Santo Oficio relajaba al reo a la justicia secular, siendo destinados a la hoguera los herejes impenitentes y los relapsos o reincidentes graves en delito de herejía. Los reos eran acompañados hasta los últimos momentos por sacerdotes que les instaban a la conversión; si ésta tenía lugar en el propio auto de fe, el reo sufría el mejor tratamiento de ser estrangulado antes de encender las llamas. Si el condenado había conseguido huir era quemado en efigie.

La Inquisición Española

Posted in Tribunal de la Inquisición by lfvazquez on marzo 21, 2010

La Inquisición surgió a comienzos del siglo XIII como instrumento al servicio del papa y los obispos para combatir a los herejes del sur de Francia. A finales del siglo XV se había extinguido prácticamente.
La Inquisición moderna, creada por bula papal de Sixto IV en 1478 a petición de los Reyes Católicos, nació en España para luchar contra los conversos que continuaban con sus prácticas judías.

Sus primeras acciones se desarrollaron en Sevilla y pronto quedó constituido como un tribunal dependiente del monarca, cuya misión era castigar a los bautizados que incurrían en delito de fe. El dominico fray Tomás de Torquemada fue el primer inquisidor general. Es curioso, sin embargo, que los más crueles inquisidores procedieron de las filas de los propios conversos.

El procedimiento seguido por los inquisidores era particularmente duro. Las pesquisas eran secretas, los acusados desconocían la identidad de los acusadores y los declarados culpables no solo pasaban a título personal a manos de la justicia ordinaria, sino que ellos y sus descendientes podían quedar inhabilitados para el ejercicio de ciertos cargos y honores. El sistema se prestaba a la acusación injustificada y a los ajustes de cuentas personales, pues cualquiera podía acusar a su vecino de haber incurrido en prácticas judaizantes o heréticas.

La mayor resistencia a la implantación del tribunal la ofrecieron los territorios de la Corona de Aragón: el reino aragonés lo consideró un atentado contra sus fueros y el reino de Nápoles impidió que se estableciera en su jurisdicción.

http://ec.kalipedia.com/historia-espanola/tema/edad-moderna/tribunal-inquisicion.html?x1=20070712klphishes_115.Kes&x=20070712klphishes_116.Kes

Tribunal de la Inquisición
Se crea el tribunal y los primeros inquisidores, Miguel de Morillo y Juan de San Martín, llegan a Sevilla en septiembre de 1480. Sus indagaciones les llevan a hallar un grupo de criptojudíos (judíos ocultistas) cuyo líder era Diego de Susán. Se levanta la acusación de herejía y luego de un proceso, los principales autores son condenados a la hoguera en el primer auto de fe en Sevilla el 6 de febrero de 1481, en el quemadero de la Tablada.
Características especiales de la Inquisición Española
La Inquisición Española se diferenciaba de la Inquisición Pontificia en primer lugar por que a los Inquisidores los nombra el rey, no el papa, o sea que pasan a ser funcionarios de estado y responden a las políticas del reino; la segunda diferencia es que en que los procesos no eran apelables en Roma. El tribunal se organizó dé tal manera que Torquemada fue nombrado Inquisidor Supremo para Castilla, Aragón y Sicilia, formando parte del tribunal el cardenal Mendoza, Miguel Morillo y Juan de San Martín. La sede primitiva estaba en Sevilla, trasladándose luego a Toledo. La autoridad del Inquisidor Supremo era inapelable. El Inquisidor Supremo presidía un consejo llamado supremo, compuesto por cinco ministros.
Composición del Tribunal
El consejo Supremo nombraba a los miembros de los Tribunales Subalternos con jurisdicción sobre todo el territorio del reino y de ultramar.

Los tribunales eran formados por dos jueces letrados y un teólogo, tenían el trato de Señoría y debían vestir traje eclesiástico. Había un fiscal acusador y un juez de bienes que tasaba (dar un precio) las posesiones confiscadas a los acusados. Los asistía un numero de personal auxiliar que cumplía diversas funciones; entre ellos, los más importantes para la historia fueron los notarios, que escribían todas las preguntas y respuestas hechas a los presuntos herejes y que hoy son muy valiosos documentos, inclusive anotaban las declaraciones hechas cuando el acusado era sometido a tortura.

Además, en cada pueblo o ciudad había comisarios que debían cumplir las órdenes del tribunal de la región. Sus funciones eran las de difusión de los edictos de la Inquisición, especialmente el edicto de fe que se leía en las iglesias. Debía hacerlos cumplir, investigar los casos de herejía que pudieran presentarse y arrestar a los sospechosos.

Luego estaban los “familiares” que ejercían la función de vigilancia y protección de los miembros del Santo Oficio y secundaban a los comisarios en los arrestos. Es importante hacer notar que todos los miembros, comisarios y familiares del tribunal gozaban de una indulgencia plena mientras duraran sus funciones. Esto quiere decir que iban directamente al cielo.
Jurisdicción y establecimiento en los reinos de España
Como ya dijimos, la jurisdicción del tribunal abarcaba todas las posesiones españolas, las sedes que se fueron creando a lo largo de su actuación fueron: Sevilla, Córdoba, Ciudad Real, Toledo, Cuenca, Murcia, Valladolid, Santiago, Logroño, Granada, Llerena, Zaragoza, Barcelona, Valencia, Baleares, Jaén, Canarias, y en América: Méjico, Lima y Cartagena de Indias; en Italia en Cerdeña y en Sicilia. El tribunal de Ciudad Real fue trasladado con el tiempo a Madrid.
Financiación del tribunal
Los recursos económicos con que contaba el Santo Oficio eran, ante todo, las multas y confiscaciones. La incautación de bienes se aplicaba a todo procesado, y a cuenta de ellos se le mantenía mientras permanecía en prisión. Si era absuelto, se le devolvía el resto; si era condenado a penas graves, sufría además la confiscación total. En los primeros años de actuación, la confiscación de los bienes de muchos judaizantes no sólo permitió atender a los sueldos de los inquisidores y demás gastos, sino que quedó un resto que se empleó en atenciones públicas. El número de condenados bajó mucho en el reinado de Carlos V, por lo que los reyes destinaron el producto de una canonjía a cada catedral a completar los ingresos del tribunal.